montañas y volcanes del ecuador
lunes, 18 de abril de 2011
lunes, 11 de abril de 2011
La Compañía de Jesús, también conocida como La Compañía es una iglesia católica de estilo barroco situada en el centro histórico de la ciudad de Quito, en Ecuador. Es una de las obras más significativas de estilo barroco en la arquitectura Sudamericana. Además fue la sede de la orden jesuita en este país y también albergó en el pasado un colegio. Después de la expulsión jesuita del Ecuador, muchos textos que narraban la historia y ejecución de esta obra arquitectónica se extraviaron.[1]
La construcción de la iglesia con el patrocinio de la Compañía de Jesús inició en el año de 1605 bajo las órdenes del sacerdote Nicolás Durán Mastrilli, y concluyó en 1765. Como resultado la edificación de esta obra arquitectónica duró 160 años.[2] En 1634, el jesuita Gil de Madrigal realizó el crucero pero las obras cobraron impulso con la llegada del hermano Marcos Guerra en 1636, quien era arquitecto y escultor.
La relación en el tratamiento interno entre San Ignacio de Bogotá y Quito se evidencia en el diseño de los estucos, si bien el policromado de Quito y la unidad que le da el tomar la decoración desde los zócalos hasta la clave de las bóvedas señala la potenciación del antiguo esquema bogotano.
Llegada de los jesuitas a Quito
Todas reposan sobre un estilobato en paneles con decoración renacentista. Sobre el arquitrabe corre un friso de soles y follaje, y sobre el friso, la cornisa que parecería sustentarse sobre hojas de acanto.
La cornisa, que corre ceñida a los resaltos de la fachada, sobre la puerta principal se convierte en arco, suerte de dosel de un nicho que aloja a la Inmaculada, guardada por ángeles y querubines.
El segundo cuerpo, de fina ornamentación plateresca, está formado por dos bloques, con preciosas columnas, que dejan al centro enorme ventana coronada por la inscripción votiva a Loyola.
La orden jesuita llegó a Quito el 19 de julio de 1586, con el propósito de establecer una iglesia, un colegio y un monasterio en esta ciudad. En el primer grupo de sacerdotes jesuitas se encontraba Juan de Hinojosa, Diego González Holguín, Baltasar Piñas y Juan de Santiago.[3]
La mayoría de solares para la construcción de iglesias ya habían sido otorgados por el cabildo a los franciscanos, los mercedarios, los agustinos y los dominicos. Sin embargo, en 1587 el cabildo les cedió a los jesuitas un terreno en la esquina noroccidental de la plaza de la independencia, pero los agustinos demostraron su disconformidad con la decisión. Por esta razón los jesuitas optaron por establecerse en otro lote ubicado en dirección sur a la Catedral
La construcción de la iglesia con el patrocinio de la Compañía de Jesús inició en el año de 1605 bajo las órdenes del sacerdote Nicolás Durán Mastrilli, y concluyó en 1765. Como resultado la edificación de esta obra arquitectónica duró 160 años.[2] En 1634, el jesuita Gil de Madrigal realizó el crucero pero las obras cobraron impulso con la llegada del hermano Marcos Guerra en 1636, quien era arquitecto y escultor.
La relación en el tratamiento interno entre San Ignacio de Bogotá y Quito se evidencia en el diseño de los estucos, si bien el policromado de Quito y la unidad que le da el tomar la decoración desde los zócalos hasta la clave de las bóvedas señala la potenciación del antiguo esquema bogotano.
Llegada de los jesuitas a Quito
Todas reposan sobre un estilobato en paneles con decoración renacentista. Sobre el arquitrabe corre un friso de soles y follaje, y sobre el friso, la cornisa que parecería sustentarse sobre hojas de acanto.
La cornisa, que corre ceñida a los resaltos de la fachada, sobre la puerta principal se convierte en arco, suerte de dosel de un nicho que aloja a la Inmaculada, guardada por ángeles y querubines.
El segundo cuerpo, de fina ornamentación plateresca, está formado por dos bloques, con preciosas columnas, que dejan al centro enorme ventana coronada por la inscripción votiva a Loyola.
La orden jesuita llegó a Quito el 19 de julio de 1586, con el propósito de establecer una iglesia, un colegio y un monasterio en esta ciudad. En el primer grupo de sacerdotes jesuitas se encontraba Juan de Hinojosa, Diego González Holguín, Baltasar Piñas y Juan de Santiago.[3]
La mayoría de solares para la construcción de iglesias ya habían sido otorgados por el cabildo a los franciscanos, los mercedarios, los agustinos y los dominicos. Sin embargo, en 1587 el cabildo les cedió a los jesuitas un terreno en la esquina noroccidental de la plaza de la independencia, pero los agustinos demostraron su disconformidad con la decisión. Por esta razón los jesuitas optaron por establecerse en otro lote ubicado en dirección sur a la Catedral
La colina del Panecillo, con tres mil metros de altitud sobre el nivel del mar, es una referencia para los habitantes de Quito porque esto marca la división entre el sur y el centro y todavía mantiene la herencia del tiempo incaica porque está allí el Pote del Rollo, una especie circular de cisterna de ocho metros de profundidad que
fue usada para la irrigación de siembras.
Esta elevación natural fue bautizada así por su parecido con un pequeño pan, se erige en medio de la ciudad como un mirador natural desde el cual se aprecia la belleza andina de la zona y la disposición urbana de la ciudad. El montículo recibió su calificativo de los conquistadores españoles, pero se cree que su nombre auténtico es "Shungoloma" que en quichua significa "loma del corazón". En la época preincaica se erigió sobre él un templo dedicado al culto del dios Sol, llamado Yavirac, el cual fue destruido por el indio Rumiñahui mientras resistía con sus tropas al avance español.
La loma del Panecillo, con tres mil metros de altitud sobre el nivel del mar, es una referencia para los quiteños porque marca la división entre el sur y el centro de la ciudad y aún mantiene el legado de la época incaica porque allí se encuentra la Olla del Panecillo, una especie de cisterna circular de ocho metros de profundidad que fue utilizado para el riego de sembríos.
Años después, durante la dominación española, el lugar sirvió para recolectar agua lluvia destinada al riego de los jardines de la mansión española Bellavista y luego fue utilizado como sitio de defensa de las tropas coloniales durante la batalla libertaria de Pichincha el 24 de mayo de 1 822.
En 1976, el artista español Agustín de la Herrán Matorras realizó en aluminio el monumento a la Virgen María que se encuentra en la cúspide del cerro. Está compuesto por siete mil piezas y es considerado como la mayor representación de aluminio del mundo. La obra, es una réplica de la escultura de treinta centímetros realizada en el siglo XVIII por el escultor quiteño Bernardo de Legarda, que reposa en el convento barroco de la Iglesia de San Francisco.
En la parte inferior del monumento a la Virgen, se puede apreciar el portal de la Olla que abre la plazoleta de acceso al mirador y que forma parte del sendero que utilizan los visitantes para apreciar la ciudad y su entorno. Para subir hasta el mirador a pie, puede utilizar uno de los accesos más importantes que parte desde la calle García Moreno o, si se encuentra en un vehículo, puede avanzar utilizando la avenida Melchor Aymerich, única vía que lo conecta con la cúpula.
En el Panecillo, usted puede respirar el aire andino que inspiró a ilustres poetas y disfrutar de una vista plácida a la ciudad colonial que se pierde entre la complicada arquitectura moderna.
fue usada para la irrigación de siembras.
Esta elevación natural fue bautizada así por su parecido con un pequeño pan, se erige en medio de la ciudad como un mirador natural desde el cual se aprecia la belleza andina de la zona y la disposición urbana de la ciudad. El montículo recibió su calificativo de los conquistadores españoles, pero se cree que su nombre auténtico es "Shungoloma" que en quichua significa "loma del corazón". En la época preincaica se erigió sobre él un templo dedicado al culto del dios Sol, llamado Yavirac, el cual fue destruido por el indio Rumiñahui mientras resistía con sus tropas al avance español.
La loma del Panecillo, con tres mil metros de altitud sobre el nivel del mar, es una referencia para los quiteños porque marca la división entre el sur y el centro de la ciudad y aún mantiene el legado de la época incaica porque allí se encuentra la Olla del Panecillo, una especie de cisterna circular de ocho metros de profundidad que fue utilizado para el riego de sembríos.
Años después, durante la dominación española, el lugar sirvió para recolectar agua lluvia destinada al riego de los jardines de la mansión española Bellavista y luego fue utilizado como sitio de defensa de las tropas coloniales durante la batalla libertaria de Pichincha el 24 de mayo de 1 822.
En 1976, el artista español Agustín de la Herrán Matorras realizó en aluminio el monumento a la Virgen María que se encuentra en la cúspide del cerro. Está compuesto por siete mil piezas y es considerado como la mayor representación de aluminio del mundo. La obra, es una réplica de la escultura de treinta centímetros realizada en el siglo XVIII por el escultor quiteño Bernardo de Legarda, que reposa en el convento barroco de la Iglesia de San Francisco.
En la parte inferior del monumento a la Virgen, se puede apreciar el portal de la Olla que abre la plazoleta de acceso al mirador y que forma parte del sendero que utilizan los visitantes para apreciar la ciudad y su entorno. Para subir hasta el mirador a pie, puede utilizar uno de los accesos más importantes que parte desde la calle García Moreno o, si se encuentra en un vehículo, puede avanzar utilizando la avenida Melchor Aymerich, única vía que lo conecta con la cúpula.
En el Panecillo, usted puede respirar el aire andino que inspiró a ilustres poetas y disfrutar de una vista plácida a la ciudad colonial que se pierde entre la complicada arquitectura moderna.
lunes, 4 de abril de 2011
lunes, 21 de marzo de 2011
quito turistico
La ciudad es el centro político de la República, alberga los principales organismos gubernamentales, culturales, financieros -al ser el hogar de la mayoría de bancos de la Nación-, administrativos y comerciales del país -la mayoría de empresas transnacionales que trabajan en Ecuador tienen su matriz en la urbe-. Fue la primera ciudad declarada, junto a Cracovia en Polonia, como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco, el 18 de septiembre de 1978.[9] En 2008, Quito fue nombrada sede de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).
Quito Ecuador, Una Ciudad Con Historia
San francisco quito, es la ciudad capital de la republica de ecuador y tambien de la provincia de pichincha y ademas es la cabecera del area metropolitana, conocida como distrito metropolitano de quito.
Esta ubicada sobre la hoya de guayllabamba en las laderas orientales del estra volcan activo pichincha, en la parte occidental de los andes, La ciudad es el centro politico de la republica, que alberga los principales organismo, culturales, financieros, bancos, administrativos y comerciales del pais.
Fue la primera ciudad declarada como patrimonio cultural de la humanidad por la unesco, el dia 18 de septiembre del año 1978, quito fue nombrada sede de la unión de naciones sudamericanas ( unasur ).
Las investigaciones arqueologicas señalan que en el sector del inga, cerca del volcan llaló, alrededor del año 10300 a.c. , vivieron pueblos nomadas que se dedicaban a la caza, la pesca y la recolección de alimentos, debido a su edad, por ahora es considerado como el lugar con el asentamiento humano mas antiguo del pais.
capital quito

Quito, capital del Ecuador y de la de Pichincha, ubicada a 13 . al de la Equinoccial, al pie del volcán Pichincha y a 9200 pies (2805 m) sobre el nivel del mar es una ciudad en la cual el sol verticalmente y en la cual durante las noches, las constelaciones de ambos hemisferios son plenamente visibles.
Tiene una de 290880,36 hectáreas, una población de más de 1350000 habitantes y su temperatura oscila entre 9 y 20° centígrados. En , tan hermosa tierra, rodeada por montañas y con algunos nevados, es bien conocida por tener un Colonial de pinturas, esculturas y tallados.
Esta ciudad fue fundada el 6 de diciembre de 1534 por Sebastián de Benalcazar el nombre de San Francisco de Quito, sobre la capital incaica que a su vez había sido construida sobre la vieja sede del Reino de Quito, es decir en el sitio mismo donde anteriormente se hallaban los "aposentos" de Atahualpa.
Los interiores de los templos y conventos son verdaderos museos en los cuales se puede ver piezas de la Escuela Quiteña de escultura y tallados de madera, que ha hecho que Quito merezca el nombre de "Florencia de América", mientras en 1978 la UNESCO la declaró como "Patrimonio de la Humanidad".
La urbe fue establecida con aproximadamente doscientos habitantes. Inmediatamente se señalaron los límites, se estableció el cabildo, se repartieron solares y se delimitaron áreas comunales.
La fundación de la ciudad en este sitio parece haber respondido más que nada a razones estratégicas. A pesar de su topografía accidentada, su ubicación en una meseta presentaba ventajas sobre los valles aledaños, más propicios para el desarrollo urbano. Este último factor fue también el que primó en la determinación del lugar por parte de los pueblos aborígenes.
Quito es una de las más antiguas capitales de Sudamérica y mantiene muchos aspectos de su pasado colonial. La ciudad se extiende siguiendo un trazado rectangular, con una gran plaza , calles empinadas y parques tranquilos con jardines llenos de flores.
La arquitectura es fundamentalmente de estilo barroco hispánico; destacan la catedral, construida en el siglo XVI, y las iglesias de San Francisco, San Agustín, La Compañía y Santo Domingo. Quito es sede de la Universidad Central de Ecuador, de la Universidad Católica Pontificia de Ecuador y de la Escuela Politécnica Nacional.
La ubicación de Quito fue establecida en el primer milenio de nuestra era y fue la capital fortificada de sucesivos grupos nativos, como los quitús. En 1487 fue anexionada por los incas, constituyendo la residencia habitual del emperador Huayna Cápac. En 1534 fue conquistada por Sebastián de Belalcázar, lugarteniente de Francisco Pizarro, que la refundó con el nombre de San Francisco de Quito.
En 1822 proclamó la independencia de España el general Antonio José de Sucre. Quito se convirtió en el principal centro económico del país hasta principios del siglo XX, cuando fue reemplazada por la pujante Guayaquil. La ciudad sufrió varios terremotos durante el siglo XIX. En 1978 fue declarada Patrimonio cultural de la Humanidad como ejemplo eminente de ciudad colonial española. Población (2001), 1.399.814 habitantes.

En el momento de la de los españoles al Tahuantinsuyo, el imperio inca se encontraba en plena guerra civil provocada por la pugna de poder entre Atahualpa y su hermano Huascar. El primero defendía su hegemonía desde Quito, el segundo desde Cuzco. Atahualpa resultó vencedor e hizo asesinar a su hermano. Quito se convierte en la capital del Tahuantinsuyo. Sin embargo, en 1533 Atahualpa fue capturado y asesinado por los españoles.
La conquista española de los Andes septentrionales fue motivada principalmente por el rumor de que en Quito se encontraba el tesoro de Atahualpa. Se forman dos expediciones en su búsqueda: la de de Alvarado, a través de la cordillera occidental, y la de Sebastián de Benalcázar. Fue este último el que consiguió llegar primero y quien el 6 de diciembre de 1534 fundó la ciudad de San Francisco de Quito.
La historia de la ciudad de Quito se remonta a épocas anteriores a la era cristiana. Se sabe que el hoy ocupada por Quito estuvo poblada por lo menos desde el año 900 a. de C. En épocas preincaicas la importancia de Quito se basaba más en su ubicación estratégica que en su status político. Fue centro de unión de las rutas entre los principales poblados de la zona y por lo tanto era el eje de un intenso intercambio comercial.
Para los incas, esta región parece haber tenido una importancia análoga. Caranqui, por ejemplo, fue un centro urbano de importancia política y administrativa que Quito. De hecho, se han encontrado pocos restos arqueológicos que demuestren una ocupación inca significativa.
La conquista inca del área ocupada por el actual Ecuador fue iniciada por Topa Inca Yupanqui, hijo de Pachacutec, el fundador del imperio. Y, fue Huayna Capac, hijo del primero, el primer inca que estableció su residencia en tierras ecuatorianas en Tomebamba, la actual Cuenca.
Su hijo Atahualpa nace en Quito, producto de la unión de su padre con una mujer de la nobleza caranqui.
En el momento de la de los españoles al Tahuantinsuyo, el imperio inca se encontraba en plena guerra civil provocada por la pugna de poder entre Atahualpa y su hermano Huascar. El primero defendía su hegemonía desde Quito, el segundo desde Cuzco. Atahualpa resultó vencedor e hizo asesinar a su hermano. Quito se convierte en la capital del Tahuantinsuyo. Sin embargo, en 1533 Atahualpa fue capturado y asesinado por los españoles.
La conquista española de los Andes septentrionales fue motivada principalmente por el rumor de que en Quito se encontraba el tesoro de Atahualpa. Se forman dos expediciones en su búsqueda: la de de Alvarado, a través de la cordillera occidental, y la de Sebastián de Benalcázar. Fue este último el que consiguió llegar primero y quien el 6 de diciembre de 1534 fundó la ciudad de San Francisco de Quito.
La construcción de Quito, como un distrito moderno y solidario, plantea dos preguntas: ¿cuál es la relación que tenemos con la ciudad? y ¿cuánto estamos dispuestos a hacer para que el lugar en que vivimos sea como el que soñamos? Estamos invirtiendo en obras y planificando para el futuro, requerimos tu colaboración y compromiso para pasar del caos de una ciudad pensada para autos a otra donde las personas se muevan con facilidad, seguridad y rapidez. Ninguna ciudad puede crecer sin sacrificios, la construcción de obra pública genera molestias pero es una señal de avanzar. Apóyanos, estamos trabajando para todos.
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